Ibrahim siempre te seguiré


No hay nada mas dificil que no engañarse a uno mismo.

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El CASO DE CALIGARI Y EL OSTIÓN CHINO Una obra de Hugo Hiriart*

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El CASO DE CALIGARI Y EL OSTIÓN CHINO
Una obra de Hugo Hiriart*
Oscuro. Zumbido de mosca. Primero una sola, luego varias. Luz. Aparece el doctor Caligari. Habla un poco como merolico. Está en un barracón de feria, anunciando el número que ahí se va a representar.

CALIGARI

Señoras y señores, el mundo es extraño, irreconocible, a veces. Y, como prueba, voy a presentar ahora a la ciudad y al mundo entero, urbi et orbi, como decían los latinos, un ser nunca visto, un fenómeno. No, no es agua seca ni saliva de la Luna, no. Es un fenómeno humano, con cabeza, tronco y extremidades, una sola cabeza y sin alteración corporal alguna, (aparece el sonámbulo) antes, bien proporcionado y de talla común, en perfecto uso de sus facultades, salvo que está dormido, y es un sonámbulo. (Con entusiasmo.) Sí, señoras y señores, les presento a Tomasito, el sonámbulo parlante. (Se vuelve al sonámbulo.) Tomasito, Tomasito, ¿cómo llegaste a esta extraña condición?, ¿fue por desobedecer a tus papás?

SONÁMBULO

Antes necesito enviar un mensaje muy urgente. Llegó al mesón de la Pochola un hombre extraño. Se cree que es francés. Gril asegura que no tenía cabeza. Otros dicen que sí tenía, pero de madera barnizada. Urgente. Espero instrucciones.

CALIGARI (aparte)

Así habla, muy preocupado, anheloso. Pero no sabemos de dónde viene ni a quién está dirigido el mensaje. Tal vez cuando soñamos dormidos todos vamos a un mismo mundo vertiginoso, extraño y compartido. Y los mensajes pertenecen a ese mundo, pero no podemos entenderlos porque estamos despiertos. No sé, no sé, el universo de los sonámbulos es insólito e irreconocible. Ya Tomasito, ya, cálmate, ya enviaste tu mensaje, y ahora dime, ¿me oyes?

SONÁMBULO

Sí doctor, lo estoy oyendo.

CALIGARI

Dinos entonces, Tomasito, ¿te quedaste sonámbulo por desobedecer a tus papás?

SONÁMBULO

No, fue la puerca de la Rutilia que se dejó arrastrar por no sé que entusiasmo y cuando Venus rielaba en la Osa, goteó sangre, pus y tetradoxina amarilla en el vaso de leche, la ponzoña se esparció lentamente en el blanco inmaculado, cundiendo, y yo bebí confiado.

CALIGARI

Tomasito está diciendo que doña Rutilia Parejón de Ordorica, su esposa legítima ante Dios y ante los humanos, trató de envenenarlo. (Al sonámbulo) ¿Y qué más sucedió?

SONÁMBULO

Sí, pero antes, tengo que enviar otro mensaje urgentísimo.

CALIGARI

Está bien, pero rapidito.

SONÁMBULO

Atención, atención. Heriberto se fue a la ciudad que no existe. Preparen la ensalada griega y el gorila de cuerda. Cuidado con Ponto y Ganso, los gemelos estupefactos.

CALIGARI

Bien, Tomasito. ¿Y qué te sucedió cuando tomaste el veneno?

SONÁMBULO

Necesito explicar, antes, que yo ingería a veces un medicamento antiespasmódico y popular llamado Buscapina. La Buscapina tiene esta acción: abre el conducto de Oddi para dar paso a los jugos biliares y pancreáticos que participan en la digestión.Las sales biliares, como el jabón, emulsionan las grasas.

CALIGARI

¿Y qué más? Según parece Tomasito era boticario antes de su paso a sonámbulo. ¿Y qué más, Tomasito?, el público está esperando.

SONÁMBULO

La puerca de la Rutilia sustituyó la Buscapina por Tetradoxina. Esta temida sustancia es un veneno tremebundo que secreta el pez globo o botete y actúa bloqueando los canales por los que circula el sodio, sustancia indispensable para el uso de las señales eléctricas del sistema nervioso. Y la muerte es muy rápida.

CALIGARI

Y entonces, tomaste el veneno y ¿qué pasó? Digo, porque yo te veo vivito y coleando.

SONÁMBULO

En mí, por razones que desconozco, no tuvo efecto letal, sino paradójico.

CALIGARI

Paradójico, sí. ¿Y en qué consistió ese efecto?

SONÁMBULO

Boca reseca, cierta incontinencia urinaria, pérdida de apetito y este estado de estupor sonambúlico. Pero, además se registró una súbita alteración en mi percepción auditiva.

CALIGARI

¿Cuál, Tomasito, si se puede saber?

SONÁMBULO

De pronto comprendí el lenguaje que hablan las moscas.

CALIGARI

No me digas. Qué maravilla.

SONÁMBULO

Ni tanto. No es precisamente variedad de pasiones shakespearianas lo que encuentras en el universo de la mosca.

CALIGARI

¿Nos podrías ilustrar?

SONÁMBULO

Sí, si quieres. Voy a intentar hacer traducción simultánea, como los interpretes de la ONU.

CALIGARI (entusiasmado)

Y aquí, señoras y señores, presentamos a ustedes, por primera vez en la historia del mundo, el lenguaje de las moscas, al fin descifrado.

* Insólito artífice de la imaginación teatral y narrativa, Hugo Hiriart (1942) es novelista, dramaturgo, ensayista, guionista, filósofo y artista plástico. Recibió el Premio Xavier Villaurrutia por la novela Galaor en 1972, sucedida por Cuadernos de Gofa y La destrucción de todas las cosas. Es el autor de más de diez piezas dramáticas, entre las cuales destacan Minotastás y su familia, El tablero de las pasiones de juguete, Ámbar, Simulacros y La caja, esta última producida por la Universidad Nacional Autónoma de México. A continuación, presentamos un fragmento de la obra El caso de Caligari y el ostión chino, programada para estrenarse, bajo la dirección de Antonio Castro, a principios del año próximo en nuestro Teatro Casa de la Paz.

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